Foto de Juan Camilo González Jiménez, profesor en la Universidad de los Andes

Juan Camilo González

Director

Mi trabajo se mueve entre el arte, la animación y la tecnología. Soy artista y animador de formación, y programador empírico. Me interesa entender cómo funcionan las cosas haciéndolas, desarmándolas y construyendo mis propias herramientas. Por eso mi práctica cambia bastante de forma según la pregunta: puede terminar en una película, una visualización de datos, un programa, un dispositivo o una máquina que resuelve (a veces de manera innecesariamente complicada) un problema muy específico. Hago películas de animación principalmente a partir del dibujo análogo y trabajo con datos desde aproximaciones narrativas, experimentales y especulativas. También diseño y construyo dispositivos que oscilan entre lo absurdo y lo funcional. En los últimos años he vuelto además al cine como objeto material: a las películas, los proyectores, los archivos y las máquinas que permiten verlas, conservarlas y digitalizarlas. Me interesa especialmente pensar qué tecnologías podemos construir nosotros mismos cuando las herramientas existentes son inaccesibles, demasiado costosas o simplemente no fueron diseñadas para trabajar desde contextos como el nuestro. La programación atraviesa buena parte de estos procesos, aunque nunca la he entendido solamente como una herramienta técnica. Escribo código en español y trato de nombrar también en español las piezas, variables y sistemas que construyo. Es una manera sencilla de recordar que las tecnologías no son neutrales ni universales y que también podemos apropiarnos de sus lenguajes, modificarlos y situarlos. Otra parte importante de mi trabajo está alrededor de la animación latinoamericana. Hago parte de Moebius Animación, donde investigo, curo y ayudo a circular películas y autores que difícilmente encuentran lugar en los circuitos más convencionales. Muchas de estas cosas se encuentran en EnFlujo, el laboratorio que dirijo en la Universidad de los Andes. Para mí el laboratorio es precisamente eso: un lugar donde una investigación puede comenzar viendo una película, escribiendo código, abriendo una máquina, revisando un archivo o preguntándose qué pasaría si construimos otra manera de hacer las cosas. Estudié Artes Visuales en la Pontificia Universidad Javeriana, hice una maestría en Animación y Artes Digitales en la University of Southern California y un doctorado en Nanyang Technological University, en Singapur, donde trabajé alrededor de la visualización de datos.

Proyectos

EnFlujo